Ropa de Protección Solar |

Precasol es una pequeña empresa familiar, sensibilizada con los efectos negativos que producen los rayos del sol. Esta sensibilización fue el inicio de este proyecto y nos sirvió de estímulo para traer a España telas que fueran capaces de ofrecer protección solar, minimizando el impacto de los rayos UVA y UVB en todas aquellas personas que por concienciación o por enfermedad se ven afectadas.

En nuestra tienda on-line no sólo queremos vender ropa de protección solar, queremos dar a conocer los riesgos de exponerse a los rayos del sol sin la protección adecuada, las distintas enfermedades que afectan a las personas que se ven perjudicadas por los efectos del sol, así como asociaciones y organizaciones de pacientes y familiares afectados.

Colaboramos con:

2 % POR PRENDA
Nuestro deseo es hacer partícipe a todos nuestros clientes de nuestra colaboración con todas aquellas asociaciones que de forma desinteresada ayudan a los pacientes y a la difusión de las diversas enfermedades. No hay que olvidar que cuanta mayor difusión se tiene de los problemas e incomodidades que se padecen con una enfermedad, más ayudas se reciben para la investigación y para la mejora de la calidad de vida de los pacientes. Por todo ello, nuestra empresa donará el 2% del importe de cada prenda vendida (impuestos no incluidos) a aquella organización que elija el cliente en cada compra, de esa forma, es el comprador quien elige a qué asociación destinamos nuestra donación.

QUE ES SPF

SPF es la proporción de tiempo requerido para producir la mínima lesión de eritema (enrojecimiento) cuando un producto de protección solar se ha aplicado en comparación con el tiempo necesario para producir la misma cantidad de eritema sin el filtro solar. Esto significa que, en caso de que el enrojecimiento de la piel tarde 20 minutos con una persona que no está utilizando ningún tipo de protección, en teoría, el uso de un protector solar con un SPF de 15 impediría el enrojecimiento 15 veces más (alrededor de 5 horas).


QUE ES UPF

Investigadores de Australia introdujeron el término factor de protección ultravioleta (UPF) en 1996. Se define como la cantidad de luz ultravioleta (LUV) que penetra en un tejido. La UPF es una clasificación de los tejidos de acuerdo a la penetración de UVL cuánto se produce sobre la base de criterios estandarizados. Por ejemplo, una calificación de la UPF de 30, indicaría que 1 / 30 de la LUV que golpea el tejido penetraría.

 

QUE ES EL INDICE UV

¿Qué es el índice UV?

El índice UV solar mundial (IUV) es una medida sencilla de la intensidad de la radiación UV en la superficie terrestre y un indicador de su capacidad de producir lesiones cutáneas.

Las radiaciones solares:

El sol emite una sucesión de partículas energéticas: los fotones. El fotón, en su vibración y desplazamiento, crea una onda. La longitud de onda es la distancia que separa dos máximos y su unidad es el nanómetro = 1/1.000.000.000 m. La luz solar se descompone en diversas longitudes de onda, de las cuales tres llegan al planeta Tierra. La energía de estas radiaciones es inversamente proporcional a su longitud de onda. Es decir: cuanto más corta es esta longitud más energía tiene.

Tipos de radiación:

Según su longitud de onda, podemos distinguir 3 grandes zonas de radiación ultravioletas:

UVC: entre 200 y 280 nm. No llegan a la superficie de la Tierra gracias a la capa de ozono. Son muy peligrosas por su poder energético.

UVB: entre 280 y 320 nm. La radiación UV-B, que llega a la superficie de la Tierra es potencialmente dañina, ya quereduce el crecimiento de las plantas y la exposición humana prolongada a este tipo de radiación puede causar daños a la salud, tales como: cataratas (producidas cuando el cristalino, el cual enfoca la luz hacia la retina, se nubla); reacciones inflamatorias del ojo; este tipo de radiación (fuertemente eritematogénica) es absorbida por el ADN dérmico penetrando en las capas celulares más profundas de la epidermis, causando daños en la piel tan leves como una simple quemadura (eritema solar) o de tal gravedad como mutaciones en el ADN de las células cutáneas que pueden derivar en procesos malignos como el cáncer de piel (entre dos y tres millones de canceres no-melanoma de piel y aproximadamente 132.000 canceres melanoma de piel ocurren al año globalmente); reducción de la eficiencia del sistema inmunológico, aumentando el riesgo de infecciones y disminuyendo la eficacia de las vacunas, ya que, la radiación UV-B actúa como un agente inmunosupresor local, dañando a las células de Langerhans que son responsables de la presentación de antígenos en la epidermis, estas células de Langerhans reaccionan a la radiación UV emigrando de la epidermis; rugosidades en la piel, manchas y daños a otras formas de vida, así como a materiales y equipos que se encuentren a la intemperie. También produce cambios degenerativos en tejidos y vasos sanguíneos fibrosos. Cualquier persona está expuesta a la radiación UV-B proveniente del sol y como esta radiación es bastante energética puede causar daños celulares de carácter degenerativo, debido a que puede romper los enlaces de las moléculas del ácido desoxirribonucleico - ADN, las cuales son portadoras moleculares de nuestro codificador genético. La cantidad de radiación UV-B está directamente relacionada con la capa de ozono, una reducción en esta capa implicará un aumento en la radiación que alcanza la superficie terrestre.

UVA: entre 320 y 400nm. La radiación UV-A es la forma menos dañina de la radiación ultravioleta y es la que llega a la Tierra en mayores cantidades. Los rayos UV-A penetran en el tejido conectivo y son la causa fundamental de la inmunosupresión y las lesiones crónicas inducidas por la luz, como el envejecimiento prematuro de la piel. También son responsables de la formación de radicales libres y de reacciones tanto fototóxicas como fotoalérgicas (tales como las alergias solares denominadas fotodermatitis polimorfa). Los radicales libres son compuestos químicos con electrones libres, que poseen una reactividad elevada y pueden dañar las células de la epidermis y la dermis. La acumulación de estos procesos lleva gradualmente, en el transcurso de los años, al perfil de lesión crónica, inducida por la luz. La radiación UV-A también puede dañar pinturas y plásticos que se encuentren a la intemperie.

Si hemos dicho que cuanto más corta es la onda más intensa es la energía, los rayos UVC son los más energéticos, pero los detiene la capa de ozono, situada a unos 30 km de distancia de la Tierra. Si bien es cierto que los UVC no llegan a la superficie terrestre, todos sabemos que la capa de ozono está seriamente amenazada por las emisiones de CFC y que la tendencia general observada es de una disminución del 0,5% anual. Una razón más para ir con mucho cuidado con el sol.

 

LINK RADIACION UV DIARIA

http://www.aemet.es/es/eltiempo/prediccion/radiacionuv

EDUCACION SOLAR

La fotoeducación comprende los conocimientos necesarios que se requieren para modificar conductas, hábitos y costumbres de nuestra relación con el sol. En la niñez existe una gran receptividad para el aprendizaje y la asimilación de hábitos saludables duraderos y positivos para la salud. Los padres que aplican protectores solares a sus hijos desde edades tempranas favorecen que continúen con esta práctica durante la adolescencia.

Fotoeducar significa precisamente enseñar a poner en práctica una relación saludable con el sol. El desarrollo normal de un niño exige actividades físicas y juegos al aire libre que no debemos prohibir. Es deber de los adultos cuidarlos y brindarles la educación temprana de hábitos y conductas saludables. Desde que nacemos, tenemos un capital solar genéticamente predeterminado que corresponde a los medios naturales de defensa. Por ello, resulta fundamental el uso de una protección desde una edad temprana y evitar quemaduras.

La fotoprotección:

Es la protección frente a las radiaciones solares. Existen varios tipos de fotoprotección:

La fotoprotección:

Es la protección frente a las radiaciones solares. Existen varios tipos de fotoprotección:

Fotoprotección física: Son todos aquellos elementos que actúan como barreras entre el sol y la persona. Es el caso de la ropa, los sombreros y las gafas que impiden que las radiaciones lleguen al individuo.

La capa de ozono también funciona como un fotoprotector físico, ya que impide el paso de parte de las radiaciones ultravioleta B (UVB), responsables de las quemaduras solares y los cánceres cutáneos.

Fotoprotección biológica: Son las defensas que genera la propia persona frente al sol, como por ejemplo el bronceado, que se produce al activarse la producción de melanina (pigmento natural que da color a la piel) por la acción del sol, y que en cierta medida protege la piel frente a las quemaduras solares y el cáncer.

Fotoprotección química: Consiste en la utilización de productos denominados fotoprotectores, que aplicados sobre la piel la protegen de los efectos perjudiciales de las radiaciones ultravioleta

Los fotoprotectores:

Se denominan así a los productos (ropa, crema, gel, leche…), que se aplican sobre la piel con el fin de protegerla de los efectos perjudiciales de las radiaciones ultravioleta A (UVA) o ultravioleta B (UVB). Esto es posible porque en su composición llevan unas sustancias denominadas filtros, capaces de frenar la acción de uno u otro tipo de radiación.

El grado de protección frente a las radiaciones UVB viene determinado por el índice SPF (factor de protección solar) o también llamado IPS (índice de protección solar). Indica el número de veces que el fotoprotector aumenta la capacidad de defensa natural de la piel frente al eritema (enrojecimiento).

Factores que influyen en la exposición solar:

La capa de ozono: Está situada a unos 30-40 Km de altura de la superficie terrestre. Su ritmo de destrucción se ve acelerado por la acción de determinadas sustancias como los clorofluorocarbonos (CFCs), de gran utilización en las industrias relacionadas entre otros, con los aerosoles, aire acondicionado y pinturas.

La disminución de la capa de ozono favorece que llegue una mayor cantidad de radiaciones ultravioleta, sobre todo del tipo B, a la superficie de la Tierra facilitando la aparición de enfermedades como el cáncer de piel y las cataratas.

La hora del día: Cuanto más alto está el sol (mediodía) más intensa es la radiación UV, ya que incide más verticalmente sobre la superficie de la Tierra y tiene que atravesar menos cantidad de atmósfera.

La altitud: Como en el caso anterior, a mayor altitud menor cantidad de atmósfera debe atravesar la radiación UV, de manera que por cada 1.000 metros de altura la radiación UV aumenta entre un 6% y un 8%.

La latitud: En las zonas más cercanas al Ecuador existe una mayor intensidad de las radiaciones solares.

Las condiciones climatológicas: Las nubes muy gruesas suelen disminuir la cantidad de radiación ultravioleta. Sin embargo, hay que tener cuidado porque las nubes finas dejan pasar la mayoría de la radiación UV e incluso, en ocasiones, se produce el efecto contrario y la cantidad de radiación aumenta.

La reflexión: Cuando los rayos UV llegan a la superficie terrestre parte son absorbidos y parte reflejados. La hierba y la arena reflejan menos de un 10%; sin embargo, la nieve puede reflejar hasta el 80% de la radiación que le llega.

La estación del año: En otoño e invierno la cantidad de radiación solar es menor que en primavera y verano.

Consejos:

Exponte a los rayos UV el menor tiempo posible.

En caso de exponerte intenta no hacerlo entre las 11:00 a.m. y las 17:00 p.m.

En caso de exponerte en ese horario, protégete la cabeza con un sombrero por lo menos con una gorra y utiliza un fotoprotector para la cara, cuello, manos y resto de zonas al descubierto. Aplica el fotoprotector a menudo y utiliza ropa de protección solar, mínimo +40.

Utiliza fotoprotectores y ropa de protección solar aunque esté nublado los rayos UV pasan suficiente para quemarte.

Evita pulverizaciones de agua durante las exposiciones y evita colonias y perfumes que contengan esencias vegetales porque son fotosensibilizantes.

Elige el fotoprotector y la ropa protectora más adecuada según tu fototipo de piel.

Bebe agua o líquido para evitar deshidratarte.

Si tomas medicamentos, consulta con tu médico por que algunos pueden provocar reacciones con la exposición prolongada del sol.

Come de forma saludable y fomenta la creación de vitamina D.

Evita las zonas y lugares que reflejan la luz. Ponte a la sombra todo lo que puedas.

Protege y educa a los menores y no expongas al sol a niños menores de 6 meses. Utiliza siempre fotoprotectores y ropa de protección solar con los niños y que sean mínimo de +30.

Si tienes dudas, ves a ver a tu dermatólogo.

Piel tipo II
(Se quema siempre
y se broncea poco)
Minimizar la exposición solar al mediodía.
Ropa protectora y factor fotoprotector (factor 15 ó más) si hay exposición.

Piel tipo III
(A veces se quema
y siempre se broncea)
Exposición intensa: igual que tipo
Exposición moderada: fotoprotector factor 10-15

Piel tipo IV-VI
(No se suele quemar. Piel V
y VI: oscura y negra)

No necesita protección habitualmente.
Xeroderma pigmentoso
Evitación estricta de la luz ultravioleta. Siempre ropa larga y gorra.
Uso habitual de protectores del 15 o superior.
SFNAM (a)
Como piel tipo I
Nevus atípicos (b)
Como piel tipo II
Albinismo
Como piel tipo I, estricto.

Encontrará más información sobre venta de ropa de protección solar en nuestra Tienda Online www.precasol.com

Por cualquier duda o consulta puedes escribirnos a info@precasol.com

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